Para Mamá

Ya me voy de debajo de tu techo
de tu rutina y tu quehacer diario,
pero dejo aquí mi esencia
y mis dulces recuerdos de niña.
Si me voy, porque quiero,
no te sientas aludida,
me toca crecer más alto.
Algún día te voy a escribir
una canción tan linda como vos
para que te cante en el alma
cuando quieras oír mi voz.
Perennemente estaremos unidas
porque el amor teje redes tan fuertes,
telarañas de emoción;
cuanto más alejadas, más se unen
como las estrellas de una constelación.
Los extremos puros no existen
entre la perfección y la perdición,
sólo es que en estos momentos
reina una enorme confusión;
no nos juzguemos ni reprochemos,
cada cual vive lo que le tocó.
Si el pasado pesa, le presto atención,
pero no dejo que me dicte lo que debo ser
sólo lo dejaré ser parte de lo que decida,
simple ligadura al futuro por descubrir.
Siempre estarás conmigo
Por mi pasado, presente y futuro,
todo te lo debo y todo lo realizo
pensando si sos feliz conmigo al hacerlo.
¿Qué es mejor:
arrepentirse por no haber hecho,
o afligirse por fallar en el intento?
Por eso mejor disfruto el momento
y vivo la vida como un cuento.
Siempre vas a ser el sol
del camino de mi pequeña historia;
la Luna sigue envidiándonos,
porque prefiero tus rayos tibios
que son tus manos,
haciendo y rehaciendo mientras veo
cómo es tu manera de quererme
¡y por eso tanto te quiero!
Desde donde estoy, tomo conciencia
que no puedes leer mi pensamiento
sólo te acerco una pequeña escalera
por la cual asomarse un poco ya es difícil,
(muchos resbalan en el intento).
Pero acá estoy cerca del sol
y de la Luna envidiosa;
acá y así me siento mejor
aunque sea una ciudad espinosa,
sé que me aman igual la Luna y el Sol
porque soy su pequeño cometa,
a veces cerca, a veces lejos,
nunca olvidando, siempre queriendo.

0 Dejá tu comentario...: