Como un aguacero que primero refresca y luego inunda
es llorar por alegría, y después por la culpa
de pensar lo impensable, de decir lo indecible
ahora cargo con las ruinas de este recuerdo irónico.
Fue como un tornado pasando por mi cuerpo
Tres horas ganadas a la mentira y al cuento
Las cosas que dijimos, las otras que callamos,
no te pedí lo que me no me darías ni reproché tu regreso.
nunca vas a valorar mi sincero corazón abierto
si fuiste ladrón fue sólo de mis sueños y fantasías
las que ahora han muerto, las que están decaídas,
las que miran atrás y prevén tu partida
para no verte nunca, por siglos de los siglos,
has faltado el respeto de mi frágil sentido
para extrañarte tanto, cuando sea de mañana,
he sido una mosca en una telaraña
engañando sin trampa, burlando al destino
dibujando un camino que no va a ningún lado
y no te veré nunca, ni siquiera de pasada,
he cruzado la raya de lo más insospechado,
por decir lo indecible, por pensar lo impensable,
por quebrarme los nervios en la cursilería
y cantarte esa tarde, y mostrarme derecha
y dejar que tus manos dejen impresa una huella
en mi alma perdida, en mi mente turbada,
fuiste lo mejor que hasta ahora me pasó y te he perdido...
desde el momento en que te conocí te había perdido.
0 Dejá tu comentario...:
Publicar un comentario